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18 de noviembre de 2012

Y esta semana en Crónicas Daltónicas...

Sufjan Stevens sigue sacando temas nuevos, esta vez: "Justice Delivers Its Death"...


Nuevo clip de Purity Ring - "Lofticries", estos chicos están que explotan...


Nos encontramos con un temita del nuevo LP de Veronica Falls, Teenage...


Nuevo vídeo de Bjӧrk - Mutual Core...


Un vídeo nuevo de Beach House siempre va bien para aliviar tensiones...


Cranes en la sala Salamandra2 del Hospitalet de Llobregat el viernes que viene!!!

24 de junio de 2012

St. Vincent en la Sala Apolo de Barcelona el 20 de junio de 2012


Las apariencias engañan. Tú, que vas por la vida creyendo que ya sabes diferenciar el bien del mal, que sabes identificar a las personas con cinco minutos de conversación o casi con solo una mirada, te das cuenta que no tienes ni la menor idea y que te pueden seguir sorprendiendo, te guste o no. Eso es lo que me pasó en el concierto de St. Vincent de Barcelona.
Mucho antes de trabajar con mi blog Daltonicum, investigar y conocer nueva música requería de una ocupación temporal normalmente dedicada al tiempo libre, escuchaba aquellos sonidos heredados de una generación curiosa, naïf, valiente, y más mayor, y a algunos grupos más que me interesaban por mi necesidad musical y por amigos melómanos que me los presentaban. Pero desde que soy yo la que busco, experimento y me arriesgo a conocer y asistir a conciertos y a actuaciones de grupos que no son altamente conocidos en nuestro territorio vital, o más bien poco conocidos por los parroquianos locales, soy más feliz que una perdiz y es cuando las sorpresas no dejan de llegar. Así, ni corta ni perezosa, me presenté en el concierto de St. Vincent, el 20 de junio de 2012, en la sala Apolo de la ciudad condal, gentileza de su promotora en España, Cloudy Dog, sabiendo que esa mujer de frágil aspecto, pero con un demoledor toque de guitarra, no me iba a dejar indiferente. 

Mientras esperaba que empezara la actuación, me fijé en la sala Apolo y en su "no" paso del tiempo. Recuerdo que el año pasado, exactamente en la misma fecha, estaba sentada en el mismo palco a la misma hora, lo recuerdo muy bien porque fue justo después de la asistencia a los festivales del Primavera Sound y del Sónar, igual que este año, y de lo que implica mentalmente, igual que este año, pero en esa ocasión para ver a los The Pains of Being Pure at Heart, y me fijé que el paso del tiempo no había hecho mella en este mítico espacio musical y de amplias vivencias vitales de todos los barceloninos que se presten entre 20 y 40 años. Pero cuando digo que no pasa el tiempo lo digo hasta con miedo porque todos hemos cambiado en estos años, pero el Apolo no. Nada, sigue siendo rojo, rojo cabaret, sigue teniendo las mismas barras, el mismo escenario, y hasta los mismos camareros, que en algunos casos te vieron en estados que prefieres no recordar, y ellos también. Total, que mientras esperaba la llegada de Annie Clark y su comparsa rememoré y fotografié de nuevo ese lindo y mil veces visto “Apolo” y me dejé llevar por la melancolía de tiempos pasados. 

Pero como nada es eterno, y las esperas tampoco, finalmente apareció toda la banda newyorkina de St. Vincent, capitaneada por la dulce Annie, y mi cámara pasó de fotografiar espacios a fotografiar estrellas. La cantante y multiinstrumentista de origen tejano, muy contenta de estar en Barcelona y con mucha sencillez y gran acierto, empezó a entonar su setlist con una mezcla de dulzura y tonos agudos de voz que me recordaron a la cantante islandesa Björk, y, acompañada por una excelente banda, que es de agradecer, y un sonido de mucha calidad, que como he comentado en algún otro post, no es fácil de encontrar en salas pequeñas, nos fue llevando donde ella quiso, a un estado de ensoñación y despiste de lo que iba a suceder. La banda vino a Barcelona a presentar lo que ha sido su último trabajo “Strange Mercy”, aunque durante la actuación tocaron algunos de sus temas más conocidos del anterior trabajo, Actor, como el tema de apertura “Marrow”. Y así, confiados con aquella voz angelical, de repente, ¡zas! Annie empezó a tocar su guitarra con tal aire metalero que toda su dulzura se convirtió en fiereza, todo su timidez, en sensualidad, todo su retraimiento, en desfachatez y descaro. 
Y nos elevó y sacó nuestra parte más rockanrolera, adormilada después de tanto sintetizador, y nos recordó que la guitarra eléctrica está para eso, para electrificar los ambientes, para hacer bailar, para hacer vibrar. Y se lanzó a un público que la levantó, la protegió, la acompañó como se les hace a los grandes del rock, sin miedo a caerse porque estaba en un trance animal que no le permitía racionalizar, que sólo le permitía rugir. Y soltó todo lo que tenía, nos regaló toda su energía y se comunicó a través del lenguaje más increíble que existe, el lenguaje del rock and roll. Y así fue gestando una actuación cargada de intensidad y electricidad, incluido un momento instrumental con un theremín,  increíble y sorprendente. Después de todo esto, llegó la calma. Ya estabas en el limbo. Y así, esa fiera con aspecto de Caperucita, de Caperucita “rojo Apolo”, sensual y entregada, que se disculpó por su arranque de fiereza pero que en realidad lo que estaba era sometiéndonos, nos cantó sus canciones con su voz angelical pero nos las hizo experimentar a través de su  demoníaca guitarra. Y me sorprendió de tal forma que desde entonces llevo días sin parar de escucharla y, básicamente, queriendo tocar su theremín. Muchas gracias Annie. Gracias por recordarme que todo esto empezó con el rock and roll. ¡Suerte y larga vida! 

13 de febrero de 2012

Tarde de talleres audiovisuales en el Festival MUTEK Barcelona


Cuando participas en un taller sobre creación digital y audiovisuales y los ponentes preguntan a los asistentes cuál es su trabajo dentro de ese sector para asistir a ese taller en particular, tú, que vienes del mundo de la gestión cultural y realmente no tienes mucha idea de nada de lo que se va a hablar esa tarde pero que sabes que para apreciar el arte audiovisual debes conocer qué pasa “delante” de la pantalla, lo mejor que puedes hacer es sonreír, callar y escuchar a los que sí saben de que va todo este tema. 
Esto ocurrió el sábado 11 de febrero de 2012 por la tarde, en el cuarto día del festival MUTEK de arte y música digital, en su edición española, que se celebró en el Convent de Sant Agustí de Barcelona, en la sección de talleres a cargo de Reactable, Thr3hold, DEZPixel, Alba G. Corral + Aleix Fernández y Telenoika.
La tarde empezó para mí con una demostración de la aplicación para iPad del Reactable, instrumento musical electrónico dotado de una interfaz tangible con la que, mediante un sencillo proceso (sencillo en la demostración pero con unas cuantas horas detrás de aprendizaje) puedes crear música electrónica en vivo. Nada más increíble que ver que se puede llegar a crear un tema de música electrónica con casi "ningún" aparato -recordemos que un iPad es una máquina que mide 24,3 x 19 cm y pesa menos de un kilogramo- pero con unos resultados muy pero que muy decentes… 

Seguimos con el turno de Alba G. Corral, artista de live cinema, y Aleix Fernández, de Onionlab, sobre visuales y código de programación. Este tándem de creativos, ambos con estudios de programación informática pero con una visión del uso del código muy diferente al habitual, nos explicaron, de forma resumida y entre otras cosas, que, si eres un artista visual, cuando quieras experimentar y crear algo de forma digital y las herramientas necesarias para esa creación en particular aún no existan, lo que puedes hacer es inventártelas utilizando el lenguaje de programación, en particular, el lenguaje Processing. Y que practicando con ese mundo de ceros y unos y participando en la comunidad virtual existente de este lenguaje de programación de descarga gratuita puedes llegar a crear y a experimentar visuales y piezas que nunca creíste que podrías hacer, algo altamente motivador para todos los principiantes en estas lides… Pero creo que se les olvidó comentar que para crear arte no sólo necesitas una herramienta física o virtual, para crear también necesitas sensibilidad, que es la herramienta más importante en cualquier disciplina artística y eso es lo que marca la diferencia entre los verdaderos creativos y el resto...

Alba G. Corral visualizando a Stendhal Syndrome

Onionlab visualizando a Delorean

Tras esta charla, llegaron Telenoika, asociación cultural con más de 10 años de carrera y con varias acciones tanto reivindicativas como artísticas utilizando el medio audiovisual como herramienta principal. Dentro de las artísticas hablaron especialmente del Mapping 3D, que es la proyección de animaciones en 3D sobre edificios como teatros, castillos y otras grandes obras arquitectónicas. Telenoika nos explicó de forma clara y concisa el proceso digital  necesario, desde la fotografía, al delineado, al 3D, a la creación musical, etc. para conseguir el deseado mapping en un proyecto. Para mí, el futuro de las escenografías teatrales, de las audiovisuales en los eventos de gran formato y de las acciones culturales con un objetivo clarísimo, el de dejarte con la boca abierta….¡Suerte y larga vida a todos!

23 de enero de 2012

James Holden, Nitsa-Sala Apolo de Barcelona


La telepatía es el arte de hablar sin palabras. La telepatía es un lenguaje de impulsos cerebrales que, cuando sintonizan con otra mente capaz de entenderlos, genera una comunicación no hablada pero sí sentida. Las 8 de la mañana de un domingo cualquiera, con el desayuno delante y después de asistir a una buena sesión de música electrónica de la mano de James Holden en la sala Apolo, fue una buena hora para hablar de telepatía. Hablar y aceptarla dentro de tu vida. James Holden vibró en una frecuencia de entrega, él y su música, en cada byte que fue pinchando. Este artista británico nacido en Exeter, Devon, creador del sello discográfico Border Community, al que pertenecen artistas como Nathan Fake o Fairmont,  nos deleitó con un set ecléctico de 3 horas de música electrónica pero con el techno como ingrediente principal. Cada impulso sonoro que nos envió a través de sus máquinas nos hicieron bailar y levantar los pies con ganas, y comunicarnos con él, mente a mente. Lo que llamamos, un señor fiestón. El gran inconveniente de asistir a una actuación como ésta, la cantidad de gente que había en la sala, tanto para entrar como para salir, tanto para tomarse una copa como para bailar. Suerte de los balcones del Apolo, nunca fallan. ¡Suerte y larga vida!

12 de enero de 2012

The Pains of Being Pure at Heart en la sala Apolo de Barcelona...




Cualquiera que haya asistido alguna vez a un festival como el Sonar en Barcelona sabe que durante varios días después ni tu cerebro ni tu ánimo están para mucho más que para "tirarte a la bartola", no literalmente hablando, pero casi casi. Y si encima, si ya vienes de otro festival como es el Primavera Sound, pues ni bartola ni bartolo. Así que cuando entré por la puerta de la sala Apolo de Barcelona el 20 de junio de 2011 y vi la sala casi llena para ver a The Pains of Being Pure at Heart me sorprendió gratamente y confirmó que, efectivamente, valía la pena asistir. Lo primero que sentí fue el confort de ver un directo en una sala en vez de en un festival, que aunque sea una experiencia muy diferente e increíble, es agotador. En cambio, la calidez de la sala Apolo, la tranquilidad de sus espectadores, la posibilidad de sentarte en uno de sus "privées", amenizó el concierto y me hizo disfrutar de él en mayor medida. Recuerdo, como me pasa últimamente cuando voy de bolo, la cercanía del grupo con su público. Se lo pasaron bien, nos lo pasamos bien, al principio con timidez pero después de su conocido tema "Heart in your Heartbreak", nos rendimos a sus pies. Concierto sencillo pero correcto, con sonido bastante natural, sin muchos efectos, al más puro estilo indie. Tampoco se puede pedir mucho más a un grupo que sólo tiene 2 LP's. Ahora, han vuelto de gira por nuestro país y en particular a nuestra ciudad, mañana 13 de enero de 2012. Tengo curiosidad de verlos sin un Sonar y un Primavera a mis espaldas... De cualquier forma. Suerte y larga vida!

9 de diciembre de 2011

James Blake, 11º aniversario de la sala Razzmatazz de Barcelona


Después de haber trabajado en las salas de L'Auditori de Barcelona y conocer los misterios y recovecos de un lugar como este, me pongo quisquillosa con el sonido y con la calidad cada vez que voy de concierto. Que si suena poco, que si suena sucio, que si me empujan, que si no veo, que si patatín que si patatán. Ayer, en la sala Razzmatazz de Barcelona, escuchando a James Blake, músico inglés de reciente hornada, con un estilo muy en la línea del trip hop de Portishead o Massive Attack y con una voz, que al igual que la de Beth Gibbons, es capaz de aislarte de todo el mundo y echarte literalmente a volar, recordé para qué están las salas con asientos. El festival que se montó ayer como parte de la celebración del 11º aniversario de la mítica sala Razzmatazz y que se le denominó la noche de los "James", ya que los cabezas de cartel estaban formados por Jamie Woon, James Blake y James XX, arrancó con una tímida y cálida actuación, y de acertado repertorio, del Sr. Woon que aclimató la sala y nos puso en el lugar perfecto para que luego el Sr. Blake hiciera lo que había venido a hacer, a mandarnos a todos a la luna. Y así fue, 1h de contacto lunar. ¡Sí señor! Reconozco que desde el minuto 1 le hubiera puesto en la sala Oriol Martorell de L'Auditori, con un buen sonido para él y unas buenas butacas para nosotros, para viajar su música sin límites físicos y sin empujones ajenos. Repasó su disco de lanzamiento "James Blake" y su EP "Enough thunder", con elegancia y buen hacer, incluido el cover de "Limit to your Love" de la gran Feist que coreamos todos con ganas y aplausos. Me lo pasé realmente bien Mr. Blake, gracias. Y a partir de ahí, ya no puedo decir más, ya que la celebración se completaba con una sesión suya como dj y la sesión de James XX, pero no me quedé a disfrutarlo. ¡Suerte y larga vida!

8 de noviembre de 2011

Mira! Festival de Música i recerca audiovisual...





Cuando perteneces a la generación de aquellos que conocimos la Barcelona de noche de los 90, con su Octopussy, su Nitsa, su Le Fou, y su increíble variedad de salas, festivales y conciertos de música, sobretodo electrónica, tal vez te hayas sentido un poco como yo en los últimos tiempos, sin muchas propuestas que realmente te llamaran la atención, no porque una se ponga exigente sino por una falta real de ellas. Pero bueno, dicen que a todo se acostumbra el hombre y poco a poco, los amantes de la música y de la electrónica hemos seguido buscando y encontrando esas sesiones que nos han hecho vibrar. Y de repente entro por una puerta al MIRA! Festival de música i recerca audiovisual,  y me encuentro con una sala llena de cubos blancos en los que se proyectan elementos geométricos, y con un sonido nítido, con el volumen justo y con una calidad que hacía tiempo no encontraba. Y de repente me siento en conexión y disfruto de una sesión de electrónica en directo, con un ambiente cordial y entregado, donde todos estábamos dónde queríamos estar. He leído muy buenas críticas sobre los artistas que participaron en MIRA! Yo sólo puedo decir dos nombres, Pina y Visitor. Un diez. Felicidades a todos, ¡suerte y larga vida!

29 de octubre de 2011

.-el estado crudo-.

by Bibiana Ghel
by Bibiana Ghel
El mundo virtual te permite conocer y conectar con personas y mundos con los que, tal vez, no lo hubieras hecho de otra forma.
Así, Javier Martín, bailarín y coreógrafo gallego,  apareció un día en mi Facebook, como quién no quiere la cosa y sin yo saber muy bien ni quién era ni qué hacía. Como el protocolo virtual marca, al aceptarle como amigo investigué un poco su perfil; ¡interesante!, pensé, y seguí con mi vida virtual, con prisa pero sin pausa. Un día, Javier publicó en su muro las actuaciones que tendrían lugar en el teatro Tantarantana de Barcelona el 28 y 29 de septiembre de "El Estado Crudo" (www.javiermartín.com/el estado crudo.html) , una pieza de danza contemporánea de improvisación dónde él es el creador y bailarín y en el que afronta, en diferentes microespacios, el drama de vivir la vida desde un estado crudo, y le propuse si quería publicar la noticia en el muro de Daltonicum (Daltonicum.posterous.com). De esta forma llegué hasta el Tantarantana una tarde de otoño, que más que de otoño, parecía de verano. ¿Cómo definir la pieza? Difícil para alguien que no es una experta en danza. Sinceramente, me gustó la estética de la puesta en escena, muy fotogénica, muy guapo Javier, con una expresión y un movimiento corporal que dejaba entrever que se sentía a gusto con el escenario, luz perfecta para una cámara, la música, ideal para crear un ambiente diferente en cada espacio/tiempo. Y esto es lo que mis sentidos percibieron, por lo demás, dejo al personal que decida por si mismo. ¡Suerte y larga vida!

(fotografía Bibiana Ghel http://www.flickr.com/photos/bibianaguzman/)


11 de octubre de 2011

AIRSHIP BCN 2011

La plaza Real de Barcelona, rodeada de sus palmeras y sus gentes variopintas, sus olores a paellas, a cerveza y a orín, no deja de apasionarme, baje al barrio Gótico las veces que baje. Siempre hay vida en este rincón de la ciudad... ¿qué tiene este lugar que atrae tanta gente? La respuesta, delante de mis ojos. Montones de garitos dentro de la misma plaza, con música, baile y conversaciones, miradas, conquistas y risas.

En una de ellas, la mítica sala Sidecar, que desde 1984 ha sacado a la palestra un gran número de artistas y modelos de espectáculos que han dado a la noche de Barcelona color, sabor y ganas, es dónde tocaban anoche los Airship, banda de Manchester, con un LP a sus espaldas y con la responsabilidad de haber sido nombrada "la nueva promesa del rock británico". Al bajar por las escaleras con mi entrada en la mano, me sentía curiosa, hacía varios años que no estaba en esta sala. La verdad, la recordaba más grande, pero no, es íntima, directa, no hay trampa ni cartón entre los músicos y el público, puedes tocarles, literalmente hablando.

Los Airship no esperaron ni un minuto a darlo todo. Los cuatro de Manchester sacaron todo su power nada más poner un pie en el escenario. Guitarras potentes, batería energética, vibra de ilusión. Sonido bastante bueno, sin ser una experta crítico musical, que encaja perfectamente con la ola british del momento, órganos electrónicos, muchos efectos y bandas con un aire de no haber roto un plato nunca, que se contrapone con el estilo más 80 y 90, donde sus componentes parecían más exdelincuentes juveniles que promesas de la música. Y no se que decir, si prefiero lo uno o lo otro. Sólo se que estos cuatro tíos acabaron el concierto con un final que duró más de 7 minutos de guitarras y batería, con cambios de tempo bien cuadrados y que hicieron saltar y gritar a toda la sala. Gente que no toca de oído, vamos. Sólo decir una cosa, los nervios y las prisas hacen que las cosas no salgan del todo como deberían salir, no solo tocando una pieza si no en la vida misma. Así que, suerte y larga vida!

2 de octubre de 2011

WU LYF BAM 2011

A veces, el deseo es traicionero. Las expectativas te hacen esperar mucho y desear aún más para, luego, al ver que lo que recibes no es lo que esperabas, hundirte en la más misera miseria del "si lo se no vengo" y del "no es oro todo lo que reluce". ¡Bien por los Budistas que ven el deseo como uno de los mayores problemas de la humanidad, el cual hay que erradicar mediante meditación y autocontrol!...Pero yo, como ser terrenal y lleno de parches, sigo deseando mucho y meditando poco.Y así me va...

Durante el mes de septiembre deseé con ahínco, e incluso pesadez, ver en directo un concierto de los WU LYF en el Barcelona Acció Musical (BAM) de las fiestas de la Mercè, patrona de la ciudad, este 2011. Y allí que me fui, a la plaça dels Àngels de Barcelona, en pleno barrio del Raval, con mi bocadillo y mi cerveza, con toda la ilusión del mundo, a ver a esta banda incipiente y bendecida por los Pitchfork de Chicago, Illinois.
El primer, y evitable, error de la noche, y no por que lo sea pero siéndolo en sí mismo: si quieres ir a un concierto a escuchar música, ve a escuchar música. Si quieres ir a la piscina a nadar, ve a nadar, porque ir a escuchar música a un concierto con gorro de piscina, es guay, pero no es buena idea. Porque quedar con amigos para ver un concierto y montarte un picnic es muy divertido pero incompatible con enterarte de algo.
Y el segundo, e inevitable, error de la noche: nunca esperes "sonido de club" en la plaza de una ciudad. ¡Menuda decepción este año con la calidad del sonido en los escenarios del BAM! Hasta ha habido revuelo posterior a causa de los decibelios legales y de las quejas vecinales sobre el volumen de los conciertos. Que lo que no se puede es esperar una fiesta mayor en una ciudad, con una población de más de un millón y medio de habitantes, en la que no se haga ruido, no señor... Que al final, lo de ir de bolo con cascos, como se propuso en Madrid, va acabar siendo la futura realidad. 

Total, que entre pitos y flautas, ni primera fila, ni concentración, ni sonido decente, ni conciertazo del año, ni nada. Ahora sí, sigo pensando que, a pesar de todo y justamente por eso, WU LYF son una pedazo de banda, ya que consiguieron, en contra de toda evidencia, llegar a mis sentidos y hacerme vibrar con su sonido envolvente y la voz de su cantante y teclista, Ellery Roberts, durante los minutos que el mundanal ruido me dejó en paz. Suerte y larga vida!






1 de octubre de 2011

EMERALDS Tour 2011

Supongo que es normal entre los bloggers, periodistas y demás críticos y comentaristas del mundo de la cultura, llegar justos, o casi tarde, a alguna de las actuaciones de las que van a opinar. Tal fue mi caso, que a punto estuve de perderme enterito el bolo de los Emeralds en la sala [2] de Apolo, en Barcelona, el 21 de septiembre de 2011. En la web anunciaban el inicio a las 21h y, por lo visto, empezó a las 20h, y eso que no estábamos en Canarias... Por suerte, llegué a lo que, para mí, fue lo más importante, a ver como bajaban del escenario en cuanto acabó el concierto para vender, ellos mismos, sus camisetas y sus vinilos al personal que quedábamos en la sala. Me pareció una imagen bastante clara de cómo se deben sentir respecto a su público, aún cercano y muy de garaje americano con puerta semiabierta. Es un grupo al que, imagino, les ha llegado el éxito de golpe pero al que no están dispuestos, aún, a dejar mandar. Suerte y larga vida!